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DESDE MI PLANTA

Sin tema

Empieza a ser habitual escuchar a compañeros que dan por perdida su motivación. Escribir en un post se convierte en un ejercicio en el que o bien se habla de uno mismo o bien se ensarza en pensamientos y reflexiones meta-para-astro-psicológicas sin apenas entendimiento.
Ocurre. Bastante. Mi caso es similar. Doy una vuelta atrás y lo constato. Cuando la mayoría de posts tratan de la propia naturaleza del firmante, es para empezar a planteárse esto de escribir. La mayoría son idas de olla, publicaciones del estado anímico que mengua, y de vez en cuando, alguna lucidez o artículo interesante.
Ya veremos. Todo es ir haciendo. Yo de momento sigo. Lo achaco al poco tiempo que la vida universitaria te permite dedicar al universo de los blogs. Y a una época en la que escribir y vomitar en el ciberespacio se han convertido en la mejor terapia de la que uno dispone de primera mano. Pero ya se verá. Si me canso, se cierra, y tan anchos. Ya me leeréis en El País o en La Vanguardia cuando tenga más tiempo. En un futuro, no obstante. ¡Toma modestia!

*

Aún colea mi fiesta de cumpleaños. Yo pensaba que la amistad era un lazo de seda, suave pero prieto, que cedía pero que nunca se rompía.
Veo con temor que en alguna parte se empiezan a deshilachar varios hilos. Será cuestión de coger el dedal y dedicarse a repararlos, antes de que sea demasiado tarde.

26

Ya han llegado los 26, que más que primaveras, empiezan a ser veranos. Han empezado mal. Perdí la confianza de un amigo. No tengo ganas de escribir

Fácil

Es fácil. Los pívot serán "tacos" y fondos. Si queréis, postes bajos y postes altos, o números cuatro o cinco. El poste alto jugará por la botella, y el poste bajo al lado del aro, sin entrar en el peligro de los tres segundos. Es necesario que sean dinámicos y no estáticos, es decir, que vayan intercambiando sus posiciones el uno con el otro para facilitar la movilidad, el despiste, el ganar la posición y el juego de los bloqueos y de las ayudas. Es importantísimo ganar la posición, siempre dejando una mano libre para la petición y recepción del balón, mientras que con la ayuda del cuerpo y de la otra mano se impide el acceso del defensa. Es importante que al recibir levantemos la cabeza, protejamos el balón y hagamos uso del pivotaje para buscar la mejor opción. Es cuestión de serenidad y calma, ya que se dispone de 30 segundos para jugar el balón. Buscar el pase es vital, y si éste se produce, continuar la jugada con un corte o un desmarque hacia canasta para poder realizar una entrada.
Los bases y escoltas necesitan de un entendimiento mutuo. El lenguaje no verbal es importantísimo. Los segundos, también conocidos como aleros, realizan la función que el propio nombre indica. Escoltas, guardaespaldas del base. Es vital el apoyo hacia el base para poder descargarle de la presión y acoso del contrario. Los tres son uno. Dirigen el juego, mandan e indican, siempre con reflexión y serenidad. No valen las precipitaciones.
Tanto en defensa como en ataque, adquirir una buena técnica en el rebote puede decantar un partido a uno o otro lado. No vale quien salte más, sino quien sepa ganar mejor la posición. Hemos de intentar situarnos entre el aro y el oponente para situarnos en una posición idónea. Ejerceremos una presión con nuestro cuerpo para empujar al contrario y alejarle lo más posible del balón. Una vez cogido, no nos precipitaremos y buscaremos la mejor opción.
En defensa es necesario colocarnos siempre por detrás del defensor, ya que si nos colocamos por delante nos exponemos a que nos hagan una puerta atrás. Hemos de ser capaces de mirar, por el rabillo del ojo, la situación del balón y de nuestro marcaje para estar bien orientados. Daremos ayudas a los que lo necesitan e intentaremos colocarnos lo más cerrados posibles....
Y así muchas cosas más. ¿Fácil verdad?. No sé por qué mis niños no lo entienden. Santa Isabel Paquete´s Club: 19 - Equipo contrario abusa enanos y tramposos: 70.

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Mierda. Había escrito un post sobre el programa de ayer y se me ha perdido en el ciberespacio. Jopelines! Pues nada, que decía que fue un fiasco y tal. Patri, el programa de ayer pinchó! Todo simple demagogia.

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Ahora resulta que los posts salen dobles. De dos en dos. Pues nada, a jorobarse.

Esta noche, en "TNT" (t5), oferece un reportaje en profundidad sobre los dos movimientos católicos con más poder e influecias de España. Opus Dei y Legionarios de Cristo. Veámos que se nos ofrece esta noche. La cosa promete.

Equilibrio

Equilibrio

Mi ser se fracturaba por momentos. La debilidad de mis emociones me conducía a un final sin retorno. Me rompía. Mi columna emocional se fragmentaba. Todo aquel peso que tenía que soportar podía conmigo. Me hundía. La tristeza me invadía, el desequilibrio, las tormentas.
Necesitaba calmar los ánimos, organizar mis ideas. Crear un orden, una lista de preferencias. Pero sentado en aquella barra del bar no encontraría mis respuestas. Tampoco las encontraría en el fondo de aquel vaso de whiskey con hielo, ni en la cajetilla que guardaba mi último cigarro. El bar-man no era, a pesar de la fama que tienen, el consejero ni el gurú idóneo. Necesitaba paz, sosiego, calma y reposo en un día tan gris.
Salí del antro en que estaba metido. Llovizanaba. Las nubes se acumulaban en el cielo, impediendo que el sol se manifestara en su total magnitud. El viento soplaba ligeramente. Ni muy fuerte, ni muy débil. Me abrigué, baje la cabeza y cogí el metro. Las estatuas de la Rambla parecían tristes como yo, por su quietud, por su inmovilidad.
Validé el tiquet, en la estación de Liceu. Justo hacerlo supe dónde tenía que ir. El mapa de la red de metro me señaló mi detino.
Si necesitaba equilibrio, el Pabellón me ayudaría a encontrarlo. Yo era como él en ese mismo momento. Simple y a la vez abastracto. Y por no sé qué razón, todos mis problemas hacían que mi simplicidad se convirtiera en algo cada vez más complejo. La balanza se había desequilibrado Le daba vueltas a todo dentro de mí. No era capaz de ajustar las piezas para me llevaran la divina proporción entre lo débil y lo fuerte. Mi fragilidad no estaba sustentada por mi consistencia.
Paré en la estación de Plaza Espanya y fui subiendo poco a poco por la avenida Maria Cristina hasta mi destino. Llegué al Pabellón y me senté en el césped. Fijé la mirada en el estanque, que describía pequeñas ondas producidas por el viento: una marea contenida en un espacio limitado que no se desbocaba. Eso necesitaba. No desbocarme hacia un fin peligroso.
Entré e intenté comprender como podían convivir la fragilidad de los cristales con la fuerza del acero y el hormigón. Busqué los pilares cruciformes para que me dieran lo solución a mis problemas. ¿Cómo soportar el peso del mundo y a la vez transmtir serenidad y equilibrio? ¿Por qué todo estaba tan proporcionado de una manera tan simple? ¿Por qué la sensación que recorría mi cuerpo era la de libertad sosiego y tranquilidad una vez que estaba dentro?
Me senté en la silla Barcelona. Descansé. Medité. Y la vi afuera. Plena de curvas. Desnuda. En el medio de una charca que la reflejaba. Se despedía. Me decía adiós. Me pedía que la comprendiera. Allí encontré mi respuesta.

Ya, desesperado por el profundo aburrimiento, por el trabajo pesado y empalagoso, me he puesto a jugar a unir parejas en la lista de personas que apoyaban a Benet del PSUC. Sólo he encontrado a una: Enric Majó, actor, Terenci Moix, escritor. No he visto más así conocidas. Pero sí personalidades como Maruja Torres o Vazquez Montalbán, que quién sabe...
Ahora, en pleno 2004, ya no se estila esto de las personas que apoyan a tal o a cual, verdad? Es curioso como los que apoyaban a Pujol eran abogados, financieros, economistas, ingenieros y maestras. Los del PSUC se dedicaban a otras ramas más "de letras": artistas, escritores, periodistas, actores, etc.
Lástima que en el Tele/Exprés no hubiera crucigramas o jeroglíficos. El trabajo se hubiera hecho menos pesado. Me tengo que conformar con la "atrevida" publicidad de "El Bagdad" o de la película "Garganta Profunda". Qué osados!!!

*

La frase del día de ayer de Llibert era "si no ets independentista no ets d'esquerres, si no ets d'esquerres no ets independentista". Se luce el chaval.
Y resulta que cometo el error de comentarle un amable post y me salta con menosprecios, palabras defensivas y evasiones por la tangente. Sí, reconozco que la pregunta estaba mal escrita, pero estos blogs de "la meva web", van como el culo y no te dejan ver lo que escribes. En fín. Haremos caso a mi talibán preferido y zanjaremos el tema aquí.
Pero que conste que el chaval se ha lucido con esta máxima que no creo que pase a los anales de la historia.

Estoy encerrado y enclaustrado bajo el techo de la Biblioteca de Catalunya (muy bonito por cierto, formado por arcos de granito que algún tipo de fuerza deben hacer y que aguantan vigas de madera de apariencia noble).
Maldito trabajo de Historia del Periodismo, no hay quién pueda con él. ¿Qué clase de futuro tendremos removiendo el pasado? Hoy ya no escribo más. Mi opacidad está a la orden del día.

Hoy no te toca

Existe una dicotomía en el hecho de ir a trabajar un Domingo cuando no debieras hacerlo. Por un lado, cuando te informan de que "hoy no te toca", te sientes afortunado al no tener que invertir cinco horas de una tarde en la que la mejor actividad que preferirías hacer es echarte al sofá.
En cambio, cuando te dicen lo de "hoy no te toca", te invade una sensación que te dice que la próxima vez mires mejor el cuadrante. Más que nada para evitar despertarte con prisas después de una noche de larga fiesta hasta las tantas de la madrugada. Además dejas de ganar 30 euros que siempre te pueden venir bién. Por no hablar de la cara de tonto que se te queda. Ya es la segunda vez que mi animalidad se despista en este sentido.

Cinco que te odio cinco

La mañana era fría y gris. Un mal presagio invadía mi cuerpo nada más traspasar la puerta de mi casa. En una día sí, pocas cosas invitaban al optimismo. Lloviznaba y nisiquiera me daba tiempo ha tomarme el cortado matutino de rigor.
A medida que me dirigía hacia el matadero de alumnos intentaba recordar qué vehículos podían circular por los tres carriles de un mismo sentido de una vía, pero no lograba dar con la respuesta. Y así muchas dudas más que se cernían en mi cabeza.
Una vez allá, la sensación de inquietud era compartida por muchos más, que como yo, esperaban cigarro en mano la llamada del funcionario de turno. Funcionaria en este caso, y antipática, muy antipática. No sé si por su naturaleza innata o por la representación de un papel que debia adoptar.
Y empecé y al cabo de un rato acabé. Y hasta al cabo de ocho horas, nada más y nada menos, supe que 5 de las cruces que marqué se habían convertido en las cruces que deberé llevar a cuestas como Cristo de camino a su muerte. 5 crucifijos, 5 estigmas, 5 señales en mi cuerpo.
El día siguió, gris y lloviznoso. En el Parlament de Catalunya, en el que estuvimos apenas 5 minutos con Ernest Benach, su president -cosa que realmente no me causa especial emoción-. En el Liceu, donde durante 5 horas fui un vendedor de programas -sólo vendí 5- errante y fantasmagórico. 0.5 metros de separación debería haber tenido que existir entre mi moto y el borde de la acera para que no me pusieran una multa que acabó por aparecer. 5 en viernes 5.
Y 5 deberían haber sido esta mañana mis niños para poder jugar el partido, y sólo han aparecido tres.
5 cubatas me tomaré esta noche, como mínimo, para olvidar mis penas y para convencerme que donde caben 5, bién pueden hacerlo 4 ó 6, pero no 5. Señor, me han hincado bién hincado.

5 fallos. Mierda!

Honorable Anfiteatro

Hace dos días cumplí diez meses en el Liceu y ayer me tocó por primera vez acomodar en Anfiteatro. No es que me extrañe mucho esta tardanza, porque dicho lugar está reservada a una élite superior, y, modestia no aparte, yo no estoy incluído en ella.
Sea como fuere, ayer me tocó de rebote. Y a pesar de que trabajar en el primer piso del teatro es bastante pesado, ayer fue un día de esos en que la providencia y la casualidad se unen.
Ayer compartí pasillos con el honorable Pascual Maragall. Honorable y discreto. Con un paso tranquilo, sin prisas y con mucha calma, caminaba por el pasillo, más estrecho que los demás, en dirección a su Palco 16. Su apariencia, la de un hombre cansado, medio dormido por el efecto de sus enormes ojeras. Le miraba y parecía que pensara "vaya rollo al que tengo que venir".
Pero no podía faltar a esta cita. Ayer se estrenaba "Gaudí", un bodrio para muchos, pero que al tratarse de una ópera representativa del catalanismo, tenía la "obligación de cortesía" de estrenarse en teatro de La Rambla. Con retraso, como pasó ya con "Babel 46" de Montsalvatge. Esta vez, no obstante, la de Ginjoan sólo ha tardado 10 años en cobrar la deuda histórica.
Al lado del president, a parte de escoltas y personajillos de protocolo, dos políticos más. Benach, presidente del Parlament - no me fijé si llevaba corbata o no- y Manuela de Madre, vicepresidenta del PSC.
Sin duda, la última fue la mejor de todas. Se trata de una político mediática, debido a su fibromialgia, enfermedad que, si me permiten comentar, también padece mi estimada madre, y que ha convertido a la vicepresidenta en un ejemplo de superación y compromiso. A parte de eso, radiaba felicidad y simpatía a raudales, en clara contraposición con la tristeza y el paso errante cual fantasma de Maragall.
Por eso, simplemente por poder curiosear y codearme con la alta esfera política catalana, ya valía la pena estrenarse en Anfiteatro. Pero por poca cosa más. Es un lugar bastante estresante, comparado con muchas otras ubicaciones.

El niño veterano

Cuando sumas veteranía y juventud, el resultado es algo peligroso. Si tienes 19 años y llevas tres trabajando en el mismo lugar, la palabra "veterano" es una medalla colgada a los ojos propios que otorga el supuesto derecho a considerarse como tal.
Se podría decir que Morera, o Mur -dependiendo del grado de confianza o aceptación que él tenga de tí-, es un veterano. Se ha de reconocer. Es el atributo más buscado en la sección pija de los que vamos de rojo. Todos hechos bajo el mismo patrón. Jovenes, ilusos, descarados. Frecuentadores de Costas Breves, The Clubs o 759´s. Bién vestidos, buscando "lo fino", "la cremosidad", "un toque" especial. Con ganas de comerse el mundo y ser parte importante de él. Estudiantes de ADE, Económicas, Derecho o Ingeniería. Sin tapujos, sin complejos, a la búsqueda del "más dificil de liar, imposible".
Morera es "un veterano", y deja muy atrás a los que intentan serlo. Se lleva dentro o no se lleva. Y a pesar de que tener dicha condición pueda parecer a ojos de los demás como un síntoma de ser despreciable, maleducado, asqueroso y vomitivo, hay que decir que Mur lo sabe llevar a la perfección. Es un tío cachondo.
Hay que conocerle, bién conocido. A mí me costó lo suyo. Aún recuerdo cuando metí la pata, los primeros días, diciendo a su hermana -sin saberlo- "este tío es tonto o qué?" Pero no. No es tonto, es veterano. Me acuerdo verle estresado el primer día en que le conocí y ahora me resulta extraño recordarle así. Allí estaba, de aquí para allá en la quinta planta. ¡En la quinta!, donde todas las normas y conductas del Liceu se las pasa uno por el forro.
No tardó en demostrar ser como es. Espontáneo, de vuelta de todo. Me parece oirle : "pero nen, ¿qué me estás contando?. Estos novatos no saben nada". Y le veo, tras el programa de "F.C Barcelona confidencial" diciendo que estaba trabajando duro para ser como los directivos del Barça. Seguro que lo consigue. Base no le falta, ni ambición. Ni idiomas: inglés, francés y alemán. Y su condición de caradura que le permita hacer cambiazos en un examen y quedarse tan ancho.
Algo de cordura le falta creo. Pero bueno, eso lo dice un tío que está apunto de cumplir 26 y que con 19 no tenía las más remora intención de convertirse en veterano.
Es un regalito Mur. No te pongas celosillo.

Me falta algo

Faltan 12 días para mi cumpleaños, y no lo tengo asumido. Faltan 10 días para entregar el trabajo de Histeria del Periodismo, y no tengo contenidos, me los han arrebatado. Faltan 6 días para cobrar, y no me quedan euros en el bolsillo. Faltan 3 días para examinarme del teórico, y no lo tengo muy claro. Faltan apenas 6 horas para el Barça-Milán, y no tengo entradas, ni canal +. Faltan dos horas y media para entrevistar a Roger Grimau en el Palau, y no tengo pilas para la grabadora. Faltan 10 minutos para tumbarme en el sofá y pensar en el modo de tener lo que no tengo.

*

Subía las escaleras enmoquetadas de la Biblioteca de Catalunya directo al conocimiento, rodeado de estudiantes urbanitas y de urbanos sin estudios. Pagaba la entrada de 1,20 euros que me permitía disfrutar de seis días de inmersión en el Tele/Exprés. Guardaba mis objetos en guardarropía. Hacía uso de mi privilegio y pedía mi carpeta repleta de diarios de los 80. No estaba, se lo habían llevado.
Vuelta al revés. Recogía mis objetos de guardarropía, dspués de haber gastado 20 céntimos para nada. Sonreía a una chica de buen ver mientras caminaba por la calle Hospital, cruzándome con modelos, inmigrantes, comerciantes, policías, tenderos y limosneros de todos los colores.
Giraba por la Rambla hacia la derecha y pasaba por el Liceu, oscuro y sin gente adentro. Saludaba al jefe de taquillas, que no me conocía y me quedaba a dos velas. "No debes ser tan conocido", pensaba. Caminaba en dirección a mi moto, y me cruzaba con los tiffossi del Milan. "Nos ganaran seguro", decía mi pesismismo al mismo tiempo que me daba cuenta que los que iban detrás mío hablaban de proyectos de futuro. Uno de ellos era un actor, recientemente popular por su papel de Sáhara en "El cor de la ciutat". Años atrás le hubiera pedido una firma o le hubiera dicho algún comentario, como aquél día en que me encontré a Josep Maria Pou en el Virgin Megastore y le grité espontáneamente "Ei, tu ets el Manel de Estació Central"!Ahora me daba igual. Sólo pensaba en la llamada que no vendría hasta al cabo de una hora y que me citaba a las 5.30 en el Palau Blaugrana. Y pensaba cuántas veces se me calaría la maldita moto de camino a casa. Llegaba a ella, aparcada justo al lado de la de la in-nombrable. Cosas del destino. Pero me daba igual, no pensaba en ella. Sólo en la llamada que no venía, y en lo que escribiría esta tarde después de comer.

Touchdown

Touchdown

Cuatro intentos para alcanzar un touchdown. Simplemente. El fútbol americano no es tan complicado. Lo malo es que los americanos tienden a complicar las cosas.
En el campo juegan jugadores de ataque, de defensa, equipos especiales, chutadores, colocadores de pelotas. Comparten terreno con siete arbitros que silban sus pitos y tiran pañuelos amarillos.
La pelota es como un melón, para complicar más la cosa. Pero necesaria, para que describa una trayectoria perfecta por el aire, dando vueltas y vueltas. Lo realmente asombroso es adquirir esta habilidad, ya que resulta bastante complicado realizar un efecto preciso con un movimiento concreto de muñeca.
Las tácticas de las jugadas son dignas del mejor descriptador de jeroglíficos. Flecha por ahí, flecha por allá, jugada a, jugada b, jugada ab, etc. A parte, existen muchos entrenadores de equipo: de ataque, de defensa, de equipos especiales, de chutadores, de aguantapelotas...
No se puede agarrar de la mascara, se deben colocar los dos pies en la zona de anotación, no se pueden anticipar los movimientos. Un touchdown vale seis puntos, más el tiro adicional, que vale uno. A no ser que prefieras relaizar una jugada adicional, en busca de otro touchdown, por lo que vale dos.
Un fieldgoal es un chute entre palos dentro de tus cuatro posibilidades de avanzar, y vale tres puntos, excepto si lo realizas más allá de las yarda 40, que valdrá cuatro...
Buf. Complicado eh? Hoy, no obstante, he descubierto algo más sencillo. Otra nueva norma, desconocida por mí. Resulta que si los Washington Redskins pierden el partido anterior a las elecciones americanas, se porduce un cambio de poder en la Casa Blanca. Está demostrado. Así de fácil. Así de sencillo. Así de riguroso.
Lo bueno del caso es que los Green Bay Packers ganó ayer por 28 a 14, no sin faltar la polémica. Los arbitros anularon el último touwchdown de los Redskins justo en la última jugada del partido. ¿Conflicto de intereses? ¿Tongo arbitral, o más bién electoral?

*

Ya estoy preparado. Cena a punto. Palomitas en la recámra. Tabaco. Ropa cómoda. Sillón confortable con manta.
Mentalizado también. Sé que me interrumpirán la película con miles y miles de minutos de publicidad. Pero me da igual. Y a pesar de que la he visto unas 16 veces, revovinado va, revovinado viene, esta será la 17. Estoy listo para el espectáculo.
Hoy echan Moulin Rouge. Dios, que me pongo sensible....

Recortes

Mi página está en crisis de identidad. Surgió con la idea de ser un espacio libre en el cual poder criticar y opinar sobre cualquier tema. Tantas horas encerrado en mi planta del Liceu daba para mucho. Con tantas horas muertas, sentado en un banco o en una silla del gran teatro, mi cabeza se siente libre para pensar, refelxionar e indagar en muchos aspectos.
Surgió a priori para poder explicar al mundo la particularidad de la gente que dirige el teatro de la Rambla, pero luego derivó hacia aspectos psicológico-sentimentaloides del ser humano -de mí sobretodo-, aspecctos llamativos de las personas que me rodean o al comentario de algún hecho particular.
¿Hacia dónde se encaminan mis letras? No lo sé. ¿Hasta qué punto se puede llegar en las críticas hacia los demás? ¿Funciona? ¿Es realmente útil cagarme en la madre que parió a los que rodean?
Ni idea. De momento, sigo reflexionando y dejo que los demás lo hagan por mí. Corto y pego una Carta al director de la Vanguardia:

Músicos para el Liceu

BENOÏT VALÉE - 31/10/2004
BADALONA

El Gran Teatre del Liceu está contratando a músicos, previa audición, para crear una orquesta que tocará, entre otras cosas, La Gazzeta de Rossini, anunciada en su programa 2004-2005. Los músicos deben ser mayores de 25 años y tener nivel profesional, y los contratos que ofrece el Liceu incluyen un requisito imprescindible: estar en el paro.

Gran y generosa idea, podríamos creer a primera vista. Sin embargo, la realidad es muy distinta. El sueldo que recibirá cada miembro de la orquesta no le permitirá vivir sin otros recursos, especialmente en una ciudad tan cara como Barcelona. Así que la única posibilidad para estos jóvenes profesionales de llegar a fin de mes es el trabajo en negro.

Lamentablemente, esto no es una gran sorpresa para esta profesión que sufre el abuso de este modo de remuneración. Pero que una institución nacional tan reconocida como el Liceu valide y sostenga, aunque indirectamente, esta triste realidad me parece indigno y vergonzoso.


*

Me he fijado. El que sigue la ola, mayoritariamente, es aquél que viste "cool", aunque sea ropa de ZARA. Es aquél que se siente libre y se desplaza. Es aquél que suele salir por los sitios de moda. El que conoce las últimas novedades, ya sean tecnológicas, ya sean tendenciosas, ya sean de ocio, ya sean de lo que fueran. Al que vemos bién es aquél que se gana la vida, el que impresiona, el que se deja querer, el que sorprende, el que hace reir a los de su círculo. Evidentemente es el que lleva la pulserita, el que tiene el chip en la play, y sobretodo, es el que domina al Pro Evoltion Soccer 4, o llamado en ámbitos superiores, Winning Eleven 8.

Vínome a la cabeza

Vínome a la cabeza

Decía nuestra queridísima Mónica Terribes que cuando ella estudiaba peridodismo -allá por los años 80,90?-, se estilaba en su círculo universitario llevar bajo el brazo El País, diario de referencia por excelencia.
Cuando lo dijo, en una de sus constantes idas y venidas por la clase vínome a la cabeza al instante la imagen. Ella, joven, más guapa aún de lo que ahora lo es, tal vez con la permanente, enfundada con una chupa de cuero y sosteniendo en una mano la carpeta y en otra el mencionado diario, paseando por el césped de la Autónoma, con sus amigos y amigas. Todos con El País.
Lo llevarían por llevar a lo mejor, como aquél que pasea su carpeta de la universidad para demostrar al mundo su condición de universitario. O tal vez lo llevaban para hacer los crucigramas en la última fila. O, ¿por qué no? Tal vez lo llevaban para leerlo entero y empaparse del estilo o la opinión de los articulistas.
Sea como fuere, diez años después los tiempos han cambiado totalmente. Como dice la canción, todo eso ahora, ya no se estila.
Ahora, los futuros Francinos, Fuentes, Millas, Torres o Terribes nos adentramos en el mundo de las bitácoras. Esa es nuestra tendencia. Esa es nuestra moda, al menos en la UPF. Si no, mirad los enlaces. Todos compañeros de periodismo -excepto el Sr Espada, que bién si podría tratarse de uno de nosotros si no fuera porque ha sido nuestro profesor-. Tenemos chispas aragonesas, rallados de Manresa, indecisas, bibliotecarias inocentes y cinéfilas...Y mucho más.
La família crece. Y lo hará aún más. Bienvenido sea. Bienvenido sea invertir más de 20 minutos al día viajando por cada una de ellas.

Pd. Lo de vínome quedóseme ayer viendo a una gallega de Gran Hermano berreándole a otra. Hízome gracia.

*

Hoy Pau, de Ses Illes, la tatareaba y la definía como la canción terapéutica por excelencia (estoy excelente hoy, no?). Yo estoy de acuerdo con él. El mal de amor se pasa más rápido con ella. Holly, otra con blog -a pesar de estar opaca últimamente-, me la recomendó. Nunca en la vida podré agradecerle suficientemente su recomendación.
Bajadla si podéis.

Pesadilla en el parque de atraccionesLOS PLANETAS

Quiero que sepas que ya me esperaba
que esto ocurriera y que no pasa nada
Que solo me da la razon y que he estado aprendiendo
de cada momento que he estado contigo
Y pienso aplicar contra mis enemigos
tus tacticas sucias de acoso y derribo
Que tambien he sacado algo bueno
de todo este enredo
Y quiero que sepas
que espero que acabes colgando de un pino
cuando veas lo imbecil que has sido
cuando veas que lo has hecho fatal
Y que quiero que sepas
que ha sido un infierno estando contigo
Que el infierno es lo mas parecido,
te pareces un poco a Satan

Quiero que sepas que me he acostumbrado
a tus putas escenas de "ahora me largo"
Largate ya de verdad que seria una suerte
si no vuelvo a verte en los proximos años
Por mi que podrias tirarte de un tajo
que ya lo que hagas me trae sin cuidado
Si me pongo a pensarlo un momento creo que lo prefiero
Asi que ya sabes que espero que acabes pegandote un tiro
Cuando veas lo imbecil que has sido
Cuando veas que lo has hecho fatal
Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo
Que por poco no acabas conmigo
pero soy dificil de matar
Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo
Que el infierno no es tanto castigo
Te pareces bastante a Satan

*

Hoy es viernes al fin. Se nota. Mis neuronas han tardado muchísimo en escribir un maldito post hoy.

Gracias

Gracias

Gracias Perú, por el Machupichu.
Gracias Chile, por las chilenas, las de fútbol y las otras.
Gracias Arghentina, por Mafalda, Diego Armando y el conejo Saviola.
Gracias México lindo, por Monterrey, por Paulina Rubio.
Gracias Corea del Sur, por no ser como el norte. Por cierto, el gol de Morientes fue legal, pero gracias igualmente.
Gracias Pakistán, por el Cricket
Gracias E.E.U.U, por...mmmm....por...... Bueno, gracias, simplemente gracias

Matagigantes????

Ayer escribí en caliente y borré en frío.

*

El formato de la Copa del Rey de fútbol es un ultraje, una pantomimia y una tomadura de pelo. El hecho de que esta competición se juegue a partido único en casa del equipo de menos categoría es totalmente injusto. Injusto, esa es la palabra. Y justo cuando los "brillantes organizadores del torneo" -nótese la ironía- lo consideran como el formato más justo y coherente.
Sí, pensáis bién. Estoy rabioso por la derrota del Barça de ayer. Me da rabia que equipos de tercera eliminen a equipos de primera y que luego les llamen "matagigantes". Nunca se podrá considerar así con este formato por enmedio.
¿Qué cabe esperar cuando en un campo minúsculo once jugadores de tercera se encierran en su campo?¿Qué cabe esperar de uin juego brusco y rudo lleno de patadas? Y sobretodo, ¿qué cabe esperar de este formato de partido único en el que el grande no puede jugar la vuelta en casa?
Luego claro, conspiración por aquí, conspiración por allá. Que si a tal equipo no le interesa jugar la competición, que si este equipo desprecia al Rey por dejarse eliminar, etc.
Este tipo de formato menosprecia esta competición. La infravalora y la lleva a la decadencia. Atrás ha quedado el concepto verdadero de "matagigantes", en el que un modesto eliminaba de verdad a doble partido a un grande. Numancia fue el equipo referencia.
¿Por qué en la Champions no se hace así? O en la misma Liga, sin ir más lejos, ¿por qué si el Madrid va a jugar contra el Albacete, no juega con 9 jugadores para hacerlo más justo?
Ahora todos son David ante Goliat. La diferencia es que en este caso, a Goliat le han atado un brazo y lucha con desventaja.

Rucadas

Rucadas

Decía un amigo mío, en una noche de borrachera, que catalán es aquél que se siente como tal. Yo, con alguna que otra cerveza de más, le preguntaba qué era sentirse como tal. Y me llevó hacia un viaje preocupante hacia el pensamiento único. Hacia el fascismo, secundado por otra de mis amistades.
Este viaje hacia el totalitarismo y hacia la exclusión paraba por varias estaciones. Me venía a decir que el catalán es aquel que defiende la idea de secesión, de independencia, de antiespañolismo. El catalán es sólo aquel que sigue y aplaude las ideas de Esquerra Republicana. Y cómo no, catalán es aquel que lleva el burro con honor, porque el burro identifica al catalán, y el toro a lo español.
El otro, más pendiente de su novia, saltaba en ocasiones con el mismo argumento. "No se puede considerar catalán a uno que vota al PP". Insistía en que era ilógico, porque era una contradicción.
Y yo ahí, con el calorcito de la cerverza. Intentando hacerles ver que el simbolo del "ruc", a parte de ser algo de borregos, era un símbolo extraído de la comparación con la propia cultura hispana. "¿No lo veis? ¿No sois capaces de generar un simbolo identificatorio que haya derivado de un movimiento o un hecho totalmente propio? Es decir, que como la silueta del toro, que no es más que una marca comercial, representa el carácter español, vosotros os limitáis sólo a reproducir una mera copia comparativa. O como la estelada, que no se de dónde viene, pero que me recuerda mucho a la cubana..."
Y erre que erre. "Sí, porque el "ruc" es un animal autóctno de aquí, como el toro vuestro. Y somos los que más pagamos y los que menos recibimos. ¿Y los peajes qué? ¿Qué me dices?"
Después de decirle que él no tenia carnet, por lo que no sabía lo que era pagar peajes, continuó con su tesis fascista, en la que una persona que no se sienta antiespañol, no puede considerarse catalán. Y pensé en la cantidad de gente que conozco que se llevaría una sorpresa al enterarse de esto. Y pensé en los miles de personas que no serían catalanas, según él, que vagarían errantes por el mundo sin patria y sin tierra de la que sentirse arraigado.
Ya, al inicio de la ronda de cubatas, opté por desistir, no fuera caso que me sacara el tema del hoquei. A parte que estaba cansado de que el de la novia me pegara más sustos, con sus mono-intervenciones esporádicas diciendo que era incoherente votar al PP.
Necios. Amigos, pero necios. Yo me quedo con lo que Pujol dijo. Catalán es el que vive y trabaja en Catalunya. Y por favor, para gustos, los colores. Dejemos que la pluralidad fluya. Aplaudamos los diferentes puntos de vista. Respetemos la diferencia. No nos dirijamos hacia el pensamiento único.
Una duda para acabar. Respecto al hoquei, partiendo de la base de que soy de los desterrados, de aquellos pobres desgraciados que se sienten catalanes y españoles a la vez -sin ningún tipo de trauma o lucha interior en su cabeza-...si se enfrentan Catalunya y España -cosa que aún no acabo de enternder muy bién-, ¿con qué equipo voy?

Su lechuguita

Al final, más tarde que temprano, ha llegado a su destino. Me ha gustado ver como llegaba con la cabeza un poco gacha, reconociendo su tardanza, su falta de criterio. Ha venido lenta, poco a poco. Es más, he tenido que ir hacia ella durante unos cuantos metros para adelantar el encuentro. Cuanto más pronto acabáramos aquel tira y afloja, mejor que mejor.
Las cosas claras, sin tabúes. En un principio me he mostrado un poco duro, sin dejar que ella notara cierta debilidad. Me he mostrado serio y contundente, y ha salido bién. Me ha dado la razón. Se ha mostrado dócil, comprensiva, magnánima. Me ha soprendido y todo. Para bién. Hemos conectado otra vez.
Se lo he agradecido de todo corazón. Le he dado su lechuguita. La tortuga Burocracia y yo hemos hecho las paces de nuevo. Ya soy miembro legal del grupo de mañanas.
Ahora, que conste. No quito la foto de Guillamet. Sus clases me siguen sin gustar.