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DESDE MI PLANTA

Moviestrés

Marco el 666. Movistar le informa que su factura desde tal a tal asciende a 30 euros. ¿Treinta ya? Buf, y el mes pasado subí a los cuarenta. No me extraña.
A parte de lo que ya todo el mundo sabe -estos de telefónica son unos timadores-, las llamadas han ido que volaban: Sí, buenas tardes, necesito una grúa. Sí, hola, mire, soy estudiante de periodismo, necesito un certificado de que Montserrat Martí estudió en su colegio. Ah, que llame más tarde, perfecto. Sí, hola, buenas, necesito que me envíe un mail confirmando que Montsita estudió con Isabel de Penagos. Mamá, no voy a comer, sí sí, un besito para tí también. Oye, ¿me cambias el turno del Sábado?, es que no puedo trabajar ese día. Sí, oiga, he llamado antes, necesito lo del cerificado. ¿Oye, a qué hora quedamos? ¿T aptc tomar 1 kfé antes de ir al gim? Sí, hola, soy el entrenador de Santa Isabel, hemos de suspender el partido porque se van de campamentos. Oiga, señor de la grúa, ¿se acuerda de mí? Señorita Darko, ya sabemos dónde vive la madre de la Martí, que por cierto se llama Martinez. ¿Canguro? Sí, perfecto, mañana a las 21. Disculpe, me he equivocado de número. Oye, que no puedo jugar de portero, que tengo un canguro....
Nunca debí pasarme de tarjeta a contrato...

Última Hora: susto en la carretera

Desdemiplanta® quiere mostrar su total apoyo y ánimos a Milena, Felip, Edurne y Pau por el accidente de coche que han tenido durante este puente. En especial a todos, en particular a los cuatro.
Según las informaciones que estamos recibiendo los cuatro se encuentran bien. Menos mal. ¡Ánimo chicos!

Bodas, pisos y peatones

Ayer celebramos el vigésimosexto aniversario de Nacho, uno de los integrantes del quinteto de toda la vida. Él es el penúltimo en cumplirlos, aún falta Máximo.
Ya de primeras, los 26 son una edad un tanto psicológica. Pasas la barrera y te encaminas a los treinta. Es la recta final. Pero eso no preocupa. Con un poco de engaño a uno mismo se va superando poco a poco.
Lo malo y lo que da mal rollito viene más tarde. En el caso de ayer, vino inmediatamente. Al quinteto, se sumó un elemento más para crear un agradable sexteto. Cena por todo lo alto, risas, bormas, recuerdos. Lo típico de momento. Hasta el punto en que lo típico se descarriló y se acabó hablando de pisos y bodas. Del sexteto, tres ya están amueblados, previa maldición hipotecaria. De esos tres, dos emparejados, por lo que las referencias al término boda hicieron acto de presencia. Del mismo sexteto, cuatro con trabajo fijo y bien remunerado.
Y yo ahí, en el conjunto vacío. Sin remuneración, sin piso, sin compromiso. Feliz y deprimido a la vez. Feliz por ser como soy y no sentir el agobio de tener que discutir por el color de la pared, ni por tener que ir a IKEA o a HABITAT. Feliz por vivir mi vida universitaria, por recorrer los pasillos saludando a conocidos y por conocer, sin la presión de un jefe que me pida informes. Feliz, pero deprimido, por sentir con antelación el sufrimiento de otros, por ver como es la vida real que aún no tengo la ocasión de vivir.
Pisos, bodas, hipotecas, contratos fijos, renovaciones, sofas-camas, lofts, colores cremas, patio interior sin apenas luz, tantos por ciento, arrendamientos...Estrés.
Yo, por mi parte, les deseo felicidad y buenos alimentos. Y que la boda venga rápido, que siempre hace ilusión ir a la de los otros para pillar una buena cogorza y echar un poco la caña a las damas de honor.

*

Vuelvo a ser peatón. Es algo que estoy asimilando poco a poco. Cuesta, la verdad. Pero es algo que se debe asumir. Uno debe aprenderse de nuevo las conexiones y los trasbordos. Ha de calcular el tiempo según otros parámetros, como puedan ser el porcentaje de aglomeración de gente en las aceras, retrasos en los horarios del tren, habilidad del conductor del servicio público, distancia entre el lugar de origen y la boca del metro más cercana, etc.
Las cosas como son. Ya sé que no se acaba el mundo, y que la mayoría de mortales y terrenales son peatones, pero serlo es una putada. Te vuelves competitivo, gris, terco, uraño, oscuro. Caminas rápido, sin pararte a pensar en los detalles. Vas con prisa, no aguantas la puerta a la señora que va detrás de tí, te intentas colar, no cedes el sitio privilegiado dentro de un mar de personas embutidas en el vagón de un tren. Te sientas y esperas, sudado. No llega. Fumas un cigarro, das dos caladas, y justamente el vehículo hace acto de presencia. Escuchas acordeones y "es triste pedir, pero más triste es robar". Te llaman para quedar y no dispones de la movilidad suficiente para estar allí en cinco minutos. Y así muchas cosas más.
Y sí, lo llevo bien. Son cosas de la vida, me digo. Pero joder, cuando uno se acostumbra a una cosa, cuesta desengancharse, o cuesta habituarse a otra bien diferente. Todo es cuestión de tiempo y de volver a la práctica. Y bueno, al menos hago un poco de ejercicio, que nunca va mal.

*

Lo primero es poner cierto orden en mi vida. Pero nisiquiera sé empezar por lo más básico. ¿Alguien sabe cómo diablos -po no decir coño, cojones, diantres...- se justifica el texto en Blogia?

Evasión

Cuando consulto en la edición digital de la Real Academia el término evasión me llevo una sorpresa. Evasión: efugio para evadir una dificultad. Pobre de mí y de mi ignorancia. Para mí, la evasión se desentiende de cualquier superación de dificultades. "Efugio": recurso para sortear una dificultad.
Tal vez sea ese mi fallo. Al evadirme no sorteo nada. Y no me refiero a las rifas de feria. Me refiero a la capacidad de salir adelante. Eso, ya vendrá después. La evasión es el paso previo a la superación. Sentarse, tumbarse, parar, recapacitar, tomarse un café o dos. Encenderse un cigarro, cuatro o toda una cajetilla, ir a nadar. Olvidarse, al fin y al cabo.
Pobre de mi riñón, de mi úlcera, de mi cuerpo entero. Este ha sido un puente evasivo. Se aprieta el botón de "power off" y se deja puesto el manolito automático. Y a vivir al margen, a disfrutar de la vida. ¿Disfrutar de la vida? No lo sé del cierto. Tan solo respirar sin atragantarse, notar como tu corazón vuelve a los cauces de bombeo normales.
Existen diversas formas. La mía ha sido una sesión intensiva de enclasutramiento hasta llegar a la claustrofobia enfermiza. Quedarse en el huevo y no salir. Notar aún el calor en un interior agradable, fuera del frío, de los agobios, de las aglomeraciones. Tumbarse en el sofá, notar como la gravedad asciende en diez millones de newtons, tatuar el relieve de tu sofá en las mejillas, contemplar el paso del tiempo en sus diferentes etapas. Y, por qué no decirlo, darme los caprichos propios que mi menopausia o mi periodo particular necesitan.
¡No me avergüenza! Sí, yo soy de los que necesitan helados, chocolate y sesión intensiva de cine sentimentaloide. El remedio puede ser peor que la enfermedad, aunque bien pensado, ese es el objetivo. Sentir náuseas de uno mismo y obligarse a salir de la evasión, a salir adelante y afrontar al toro por los cuernos.
Luego, una vez en la calle, volviendo a caminar con pasos renqueantes debido a los restos de caramelosidad que aún siguen resbalando por tu piel, con pasos torpes y miedosos, como si volvieras de nuevo a aprender a caminar, todo se ve más claro. Paseas por La Rambla enchufado a la banda sonora de tu vida, ves a la gente sonreir, a las palomas volar, a los mimos actuar. Y aunque esta imagen es engañosa debido a la cursileria de la que te has empapado antes viendo Amelie o Amor con preaviso, funciona. El estoque final, no obstante, llega cuando compartes el tiempo hablando con otras personas. El tiempo, impresiones, actitudes de ver la vida.
Tomas un café con la belleza personificada y te cuenta su experiencia en Cuba, donde mis miserias y mis preocupaciones no llegarían a ser una ínfima parte de las de todo un pueblo jodido. ¿Y qué si no tengo moto? ¿Y qué si me suspenden?¿Y qué si esto, y qué si lo otro? Gente desterrada, gente olvidada, gente sin recursos, gente sin nada. Gente que pasa directamente a la solución, sin pasar por la casilla de la evasión

No hay ganas, no hay tiempo. No hay forma, no hay inspiración, no hay moto, no hay 3 sobre 6, no hay un te quiero, no hay papeles que encontrar,...no hay, no estoy.

Me duele toooodo

Me duele toooodo

Me pongo el gorro de natación. De los baratillos, nada que ver con esos de silicona. El mío costó apenas 2 euros y es de color blanco con publicidad de Can Caralleu. Suficiente para nadar.
Pienso que el mejor remedio para aliviar el dolor de cuello que me atormenta pasa por nadar unas cuantas piscinas, a un ritmo lento pero constante. Me ajusto las gafas -más caras que el gorro- para que se produzca un vacío que impida que entre agua. Aunque es difícil. Siempre acaba por entrar un poco, por lo que tienes que apoyarte en la corchera para volver a regular la medida.
Y me inmerso -inmerso, inmersiono, hago una inmersión?- en el agua. Las primeras brazadas son tranquilas, apacibles. En las profundidades se aprecia un agua cristalina y limpia, donde se respira serenidad y sosiego. El tiempo se detiene por momentos. Es como entrar de nuevo en la placenta de mi madre. El mundo queda en el exterior.
Se empieza con braza y se alterna con crowl o espalda. Pero braza es lo mejor. Más tranquilo.Una vez en el asunto, me vienen a la cabeza cosas. Simplemente cosas. Escribiré de ello y aquello, de esto y de lo otro. Temas no me faltan. El niño que tropezó en la calle, la madre que le recogió y le abrazó, las mujeres de mi vida, las que fueron, las que son y las que serán, cosas de la vida que no entiendo, frases sin sentido que forman parte de nuestra vida cotidiana, etc. Ves es el cartelito que cuelga en honor a Gemma Mengual y piensas que ya que se tiene que hurgar en la vida de los demás para escribir el maldito perfil biográfico, hacerlo en la suya hubiera sido más fácil que en la de Montserrat Martí -Vesania, aquí tienes la respuesta-.
Ya, a los 500 metros recorridos, aquello ya empieza a ser un suplicio. El agua entra en los oídos, el cansancio se acumula, el bañador empieza a pesar más. Aquello ya no es una placenta y el agua ya no es tan clara ni tan tranquila. Pero has de seguir, por el bien de tu cuello. Los recesos en las corcheras o en el final de los carriles empiezan a ser más habituales.
A los 1000 metros, es decir, a las 20 piscinas, la placenta se puede ir a tomar por culo. Y la serenidad y el sosiego también. Los temas a escribir desaparecen y la única cosa que tienes en mente es acabar de una maldita vez las 40 piscinas que te has propuesto realizar. Y después al jacuzzi que tienes enfrente, que saber no sabes muy bién para qué sirve, pero que te hace montonazo de ilusión probar por aquello de haberlo visto en las películas.
Lo dejas en 30 piscinas, aunque engañas al monitor diciéndole que sí, que te ha costado pero que has hecho cuarenta. ¿Para qué engañarte a tí mismo si luego el cachitas ostentoso te dice que cuarenta es una mariconada? "Ya ya, pero es que hoy iba de tranquis..."
Una vez en el jacuzzi, intentas encontrar una posición en la que los chorros de agua te masajeen la mayor superficie de tu cuerpo posible. No la encuentras, pero relajante lo es un montón. Pongo el cuello justo en el lugar adecuado, y después la espalda. Sí,sí, gustillo. Las tetas rebotan una y otra vez produciendo un agradable cosquilleo. Los músculos se desentumecen. Sales. Sabes que dormirás plácidamente. Sabes que tu cuello se recuperará. Sabes que la fatiga ha valido la pena. La natación, dicen, es la actividad física en la que más músculos participan.
Te sientes bien...hasta que a las 2:00, a las 4:00, a las 5:30 y a las 6:00 a.m. tu cuello te despierta una y otra vez con ligeros pinzamientos y molestias, riéndose de tí y diciéndote que el remedio pasaba por cambiar el colchón de tu cama. Eso, querido Nelo, no pasa por torturarse en el gimnasio. Y además, la puta muela del poco juicio que me queda hace acto de presencia al unísono, justo en el momento más inoportuno. Aunque bien mirado, nunca habrá un momento oportuno.

El sexo vende

El sexo vende

Pues eso. Queda demostrado que donde esté Paulina Rubio, que se quite todo lo demás. 120 visitas, nuevo récord de "Desde mi planta".

24!

24!

Por fin! Después de tres meses tras la pista de un virus mortal, después de viajar hasta México para poder infiltrarse en la familia de uno de los grandes capos de la mafia colombiana, después de asistir a la conspiración de un traidor en contra de su patria, después de ser testigos de primera mano de las triquiñuelas de la administración de la Casa Blanca -un hombre honrado puede convertirse en un ser malvado y frívolo tras alcanzar el poder- y después de tiroteos, intrigas, historias de amor y dolores de barriga, ayer todo llegó a su fin. Un final feliz. Jack Bauer volvió a salvar a los Estados Unidos de otro holocausto terrible, después de otras 24 horas de trabajo "non stop" al mando de la unidad antiterrorista de la UAT.
24 es una serie de esas que enganchan desde el primer momento gracias a su ritmo frenético y constante. Ayer acabó la tercera temporada de esta producción de la FOX que ha encontrado bajo una fórmula sencilla un exito sorprendente. El agente Jack Bauer, interpretado por Kiefer Sutherland, y sus colaboradores disponen de 24 horas para salvar a la humanidad de los peligros que amenzan a su país. Por ello, es una carerra a contrarreloj en la que se alcanza un ritmo vertiginoso que no deja indiferente al espectador. Un ritmo que se contagia al que está enfrente de la pantalla y que le produce sentir el mismo agobio que los protagonistas y las mismas ganas de que exista un desenlace feliz cuanto más rápido mejor.
Así como en la primera entrega la familia Drazen amenazaba el porvenir de los americanos, y en la segunda, fundamentalistas árabes pretendían destruir la ciudad de Los Ángeles mediante una bomba atómica, en esta tercera parte Steve Sanders, un antiguo compañero de Bauer en Kosovo, intenta liberar once diales con un gas altamente letal. La razón, sus ansias de venganza por considerarse traicionado y abandonado por los Estados Unidos. Nótese, como rasgo negativo, las claras alusiones a los atentados del 11-S como a las armas de destrucción masiva que bien el mismo Bush podría estar buscando.
Al mismo tiempo, historias paralelas circulan al lado de la trama principal. Desde el camino que recorre un senador negro hasta convertirse en presidente de los Estados Unidos, pasando por historias sentimentaloides, hasta llegar a situaciones donde la ética y la moralidad se cuestionan para conseguir determinados objetivos.
Al final, no obstante, y después de encajar ciertos golpes y pérdidas aliadas, la cosa acaba bien. Aunque ello connleve la muerte de algún ser querido que otro o la carga de la resignación a aceptar cosas impensables -como sacrificar al jefe de la UAT para conseguir alcanzar el virus o convertirse en drogadicto para entrar en la familia colombiana-.
Como anécdota, un alivio para nuestros corazones. Después de enterrar a su mujer, de perder a infinidades de amigos y compañeros, de tener que matar a su jefe, de no dormir nada, de tener que cortarle la mano a su yerno, de que secuestren a su hija, de tener que soportar una presión que ni la del fondo del mar, al menos los guionistas nos dejan ver una milésima parte de la sensibilidad del aguerrido agente. Al final,después de conseguir su objetivo, el machote se pone a llorar. Pero nada, un ratillo, no mucho. Lo justo para demostrar que hasta el James Bond americano también tiene su corazoncito.

Paulina Rubio!

Paulina Rubio!

Lo que hay que hacer para ganar audiencia....Sensacionalismo y sexo!!
Dedicado a todos los alumnos del taller de prensa, especial para Vics!

FBI. Mierda en estado puro

Cuando miles y miles de cineastas -directores, guionistas, actores, etc- se parten el coco para lograr encontrar la fórmula mágica para poder llevar a cabo sus proyectos, bazofias como F.B.I corren impunemente por las pantallas de cine y por las estanterías de los videoclubs, gracias al apoyo económico de algún tarado sin complejos que ayuda a que cosas como estas salgan a la luz.
Sólo una mente tan maravillosa como la de Javier Cárdenas podía conseguir un título tan elaborado para tal mierda. Y por favor, nótese la ironía. Freakys buscan incordiar. Fabuloso juego de palabras digno de los mejores genios, capaces de crear un acrónimo de tal lucidez para conseguir las siglas de F.B.I. Y claro, a partir de ahí, ya las privilegiadas mentes pueden contar con una columna vertebral en la que apoyar su asquerosidad repugnante.
Analicemos paso a paso.
Freakys, o lo que es lo mismo, tipos raros. Pero no exactamente. Este anglicismo de reciente aparición lleva consigo una connotación negativa que da el supuesto derecho a sobrepasar los límites del respeto y la tolerancia. Un tipo raro es un tipo curioso, fuera de lo normal. Un "freaky" es alguien a quien menospreciar desde un estrado superior. De eso se encarga Cárdenas a la perfección. ¡Y orgulloso que está! No sé si por su contrato o por su naturaleza de abusón innata, pero la cuestión es que el payaso se mofa incluso de él mismo. Así hasta el punto de reconocer la existencia de la posibilidad de que algún dia le partan la cara. Igual de raro se puede considerar quien lo es de modo propio que quien se encarga de señalarlos con el dedo.
Buscan, o cómo girar la tortilla a tu favor. ¿Acaso no es al revés? Cárdenas lleva desde los tiempos en que trabajaba con Alfonso Arús buscando a sus presas para que le den de comer cada día. Ese es su oficio. Él vive a costa de Tamaras, Marqueses de Araciel, Josmars o Pacos Porras a los que humillar y ultrajar. Le funcionó años atrás con Carlos Jesús o "el niño del mechero" y ha optado por hacer de esto su manera de vivir. Lo malo es que apoyamos su causa. Vemos Crónicas Marcianas, alquilamos sus películas, reímos sus gracias, y por tanto, pedimos más carne cada día.
Incordiar es lo que hace Cárdenas. Increparles, diría yo, por la manera de ser que tienen los personajes a los que humilla. Y si bien podría el chaval hacerles ver que nunca podrán llegar a la fama por sus aptitudes, hace justo lo contrario: les engaña y saca provecho de sus carencias. Ya sean físicas o mentales, ya sean las que sean, Cárdenas las hace suyas para su uso y disfrute.
No pienso perder más el tiempo. Sólo puedo admirar una cosa de el mamarracho este: su capacidad para controlar los remordimientos. ¡Cuánta frialdad se debe tener para beber un vaso de leche y no pensar que se hace a costa de humillar a los demás en público! Más o menos como yo al pensar que nunca antes me alegré tanto de ver este producto vomitivo en versión pirata.

Episodio 3

Esta ha sido una semana de poco trabajo. Otros asuntos me han mantenido al margen de la investigación principal. Fatal. A estas alturas, y con los pocos resultados obtenidos, uno no se puede permitir esto.
Pero no se puede hacer más. La señorita Darko me informó de la negativa del resgistro civil a darnos la partida de nacimiento de nuestra presa. Y sin ese dato, poco podemos hacer. Empiezo a considerar la posibilidad de la existencia de una conspiración contra nosotros.
Sí, lo huelo. Existe una trama. Debe haber algún infiltrado enemigo trabajando en el registro que esté dificultando las cosas. Porque si no fuera el caso, es imposible entender cómo puede ser que no haya rastro de ella. Su fecha de nacimiento es la correcta, 15-11-1971, y nacer, nació en Barcelona.
Por otra parte, mi compañera y yo sospechamos que han raptado a Maya Plisetskaya, la única persona que nos puede confirmar que años atrás se dedicaba al mundo de la danza. No hay rastro de ella.
La tardanza de la monja teresiana también me hace sospechar de la existencia de una mano negra detrás de ella, controlándola, manejándola, manipulándola para que nos deniegue una entrevista y así no poder contar de esta manera con datos significativos que me conduzcan a mi objetivo.
Tantos cabos sueltos, tantas incógnitas por resolver...y tan poco tiempo. Mi superiora estará que trina. Sólo disponemos de unos pocos documentos: la partida de nacimiento de su madre, su curriculum en el Liceu y unos cuantos mails de mis contactos en el extranjero. Poca cosa más. El resto, documentos en potencia todavía intangibles. Nunca antes nos habíamos sentido así, como víctimas de una película en manos de su asesino. No puede ser verdad. Además, no vemos al protagonista cerca para que nos salve en el último momento. Sobretodo porque los protagonistas somos la señorita Darko y yo, y ambos estamos atados de pies y mano en la via de un tren que está apunto de atropellarnos. Un tren que se llama Profesora Quesada Exprés. SOS!

*

Catalunya no podrá jugar, de momento, contra España. Fresno dixit. Vaya por Dios, qué lástima. Con la ilusión que me hacía, con las ganas que tenía. En fin, a resignarse.
Al menos me queda el consuelo de que más tarde o más temprano, el dinero que se está gastando la Generalitat en todo esto se podrá invertir en otros asuntos más provechosos e importantes.

Tirachinas y Largueros

Joder, cómo me he enrollado hoy...

*

¿Qué sería del espacio radiofónico sin ellos? Los programas deportivos de medianoche llevan acompañándonos a dormir durante mucho tiempo. Al menos a mí, que desde pequeño me gustaba enchufarme a las ondas y escuchar las retransmisiones en directo de los partidos, así como los magazines a los que hacía mención antes.
No hace falta que diga quién ha sido la referencia a seguir. Jose María Gracía y su "Supergarcía" han marcado un estilo y una manera de hacer, desde antena 3 radio, pasando por la Cope hasta llegar a Onda Cero - y seguro que me dejo mil emisoras más en las que ha estado. ¿Quién no ha escuchado nunca al "butanito"? ¿Quién no lo ha imitado nunca? ¿Quién no ha usado términos como "abrazafarolas" en sus conversaciones diarias?
Mi predilección por la cadena 100, sin niguna razón especial, ha hecho que haya seguido a García primero y a José Antonio Abellán después. Nunca a José Ramón de la Morena, a pesar que su Larguero es líder de audiencia. No se puede comparar. El toque humorístico y entrañable que Abellán impregna al programa "El tirachinas" le da como resultado un conjunto original, ameno, divertido y profesional. El mismo toque que supo y sabe transmitir al espacio matutino que le dio a concocer: "La jungla". Y a pesar de que en los inicios, hace unos cuantos años, debería notar la presión de ser el sucesor del Dios García, a la vez que su competidor, y a pesar de que le consideren más un "Dj" que un periodista deportivo, el programa ha ido ganándose poco a poco terreno en las ondas y en los diales de los oyentes. Es más, alguno de los cortes de su sección de "El radiador" han ido circulando por la red en formato "forward". Cortes míticos, como el de Jose María Aznar contactando con el Pedro Duque equivocado ("aquí tierra, cambio y corto") o en los que se contactaba con el mismo Manolete de la SER, han hecho realidad el slogan de irse dormir con una sonrisa en la cara.
Ahora, eso sí. Lo dicho. García marcó una tendencia. El fue, si no el primero, de los primeros en participar en las guerras dialectales. Lo de "abrazafarolas" ya poddía ir por un presidente de fútbol, por el presidente de la Federación o por el mismo De La Morena -mítico imperio del monopolio, eh?-. Y así continua la historia. Con De La Morena siempre presente de por medio. Y con Abellán de continuador. No hay noche en que no se inserten trozos de El Larguero con su respectivo comentario. "Que si es un chorizo, que si es un mendrugo, que si es el brazo derecho de Gerardo González, etc". Y al revés, De La Morena no se reprime tampoco. No lo hizo con García, ni lo hace con Abellán.
Y uno piensa, ¿no lo tendrán apañado ya? ¿No será todo un montaje? De la misma manera en que al españolito le gusta participar en debates improvisados en la barra del bar de tapas, entre chocos y calamares, y criticar al vecino de enfrente por lo que dicen, pavoneándose de que su opinión es la única que vale....¿no intentarán transmitir lo mismo a sus oyentes Abellán y DE La Morena? Es que si no, no lo entiendo. Mira que hablamos de periodismo riguroso, de profesionalidad, de lucha contra la tele-basura, contra la Encarni y Loli de turno que se insultan en medio de un programa y resulta que los "buenos" se dedican a hacer lo mismo pero a otro nivel. Con lo monos que se les ve a todos en las galas como "Los Ondas", compartiendo galardones, piropeándose unos a otros, co-presentando...
Fijo, debe ser un montaje. Y si no lo es, queda patente desde aquí mi apoyo a la causa de Abellán. Sólo por la inhumanidad y la indecencia que el del Larguero manifiestó al burlarse de un trabajador de la Federación con Síndrome de Down. Pues ale, desde aquí mi apoyo tanto a Abellán como a Villar, aunque no sé si están relacionados uno con otro. Chincha rabiña.

¡Noel es un gran entendedor del tema!

Ondas

Ondas

Si Belén Rueda ha sido la gran ganadora de la 51º edición de los premios Ondas, al ganar 2 estatuillas aladas -una por Los Serrano y otra por Mar adentro-, yo me puedo considerar el pésimo perdedor. Porque sí, porque me ha tocado trabajar en la quinta planta, porque he tenido que estar en el gallinero, donde el único aliciente se trataba de observar la inmensa y reluciente calva de Antonio Resines. Yo, el perdedor. Porque mi inquietud periodística -vulgarmente llamada indiscreción o ansias de cotilleo-, se ha visto seriamente frustrada. Para eso, queridos lectores, me quedo en casa, que en la camita se ve mejor.
No obstante, algo hemos salvado. Una milésima parte de lo que hubiera podido ser. El único personaje de interés de la quinta planta fue el primero en llegar. Xavier Seisó, locutor deportivo de la SER-Radio Barcelona que pasa inadvertido en la esfera galáctico-mediática de muchas personas pero que, para un servidor, ha sido un privilegio poder acomodar. Por su habilidad en las retransmisiones de madrugada de la Superbowl americana, por sus conocimientos y por su sencillez. Uno, que ha trabajado en la oficina de prensa de los Barcelona Dragons da fe de ello. Su llegada a la planta ha sido una buena anécdota. Nada más llegar, resignado a permanecer en el gallinero durante la gala, le he reconocido y he dicho su nombre. "Sr Seisó, ¿me equivoco?" Se ha quedado sorprendido de que supiera de quién se trataba, pero su mujer y su hija más. "Qué profesionalidad Dios mío. Se saben todos los nombres de los espectadores..." Poca cosa más, porque después se ha ido a platea, cuando un mandado con aires de mando le ha permitido bajar a platea.
Intentemos ver las cosas por su lado positivo. Hoy, hacer la revisión de la sala antes de que empezara la función ha sido más motivador. Simplemente para ver ensayar a Kylie Minogue en el escenario mientras que nuestra querida Manoli pasaba el aspirador a su lado. No cabe decir quién de las dos era la estrella que más brillaba con luz propia. Nuestra Manoli no hacía "play back", mientras que la rubia australiana con pistoleras sí.
Y poco más. Sólo al final, los de accesos, estresados por la multitud de gente que aún quedaba, me han pedido que bajara a echar "amablemente a la gente". Allí he podido saludar a Gabilondo, ver a la Nierga sonreír, contemplar cómo los de El canto del loco se estresaban al no poder salir a la calle por el agobio de un grupo de locas histéricas y por un grupo de borrachos del Celtic de Glasgow, ver a Victor Amela charlar y a Polanco en su cochazo de lujo salir. Y ya está. Sólo unos añadidos. Uno: que no os engañen. Las estatuillas que dan en el escenario son falsas, de cartón. Dos: si bien la Minogue ha falseado su actuación, Juanes, David de María y el grupo inglés Keane han sido conscientes de que actuar en el Liceu es algo al alcance de pocos artistas. Pocas veces podrán sentir cómo retumban y resuenan sus notas por todo un teatro como el del Liceu, que por algo se construyó en forma de cerradura. Por ello, han sido sinceros con el público y han cantado a viva voz. Con el riesgo que ello supone. Y si no que se lo pregunten -en inglés- a los británicos, que han tenido que repetir su canción una vez el teatro estaba vacío, ya que en la primera vez el audio ha fallado. Y a raíz de esto, tres: los del plus son gilipollas. Sus codificadas mentes no son capaces de entender que por mucho que estén trabajando, los demás también han de hacerlo, aunque vayan vestidos de rojo y parezcan payasos. Parecer y ser no es lo mismo.

episodio 2

Ponle paja. Añade un filete. Dale más margen a la caja de texto del destacado. ¿Y si ponemos otro ladillo? Pon un poco a la izquierda la fotografía central de Grimau. Quita este destacado y haz más grandes las fotos. ¿Cuánto nos queda? Mierda, aún faltan un par de líneas. Ah!, la capitular, se te ha olvidado la capitular, en negrita. Ya está, añadimos otro ladillo :"de lo general a lo específico". De puta madre, ya lo tenemos. ¡Imprimimos!¡Páginas 50 y 51 listas!

*

Tiré suavemente de la cadena y sonó el timbre. Una monja me abrió la puerta. "Hermana, me gustaría hablar con la madre Montserrat. Es un tema de gran importancia".
La religiosa me preguntó quién era y me hizo pasar a una sala contigua, enorme, decorada con mobiliario antiguo y con elegantes alfombras. Recorrí la sala durante mi espera. Me fije en los cuadros, en los sillones, en la chimenea y en las lámparas. ¿Para qué? Tal vez mi subconsciente me hacía buscar cámaras ocultas o micrófonos, o tal vez quería convencerme de que me encontraba en un lugar seguro. Debía quitarme aquél sindrome tan ridículo de miedo y temor a que una monjapencapuchada me sorprendiera por detrás con cuchillo en mano o dispuesta a estrangularme por meterme en asuntos que no eran de mi incunbencia.
No se hizo esperar. La madre superiora del colegio de las teresianas entró por la puerta. Iba de "sport", es decir, sin hábito. Me invitó a sentarme y empezamos a dialogar.
La conmversación fue fructífera. Al principio se mostró reacia a revelarme detalles compremetedores de mi "presa", pero poco a poco se fue soltando. Tal vez por rencor, tal vez por vendetta, me explicó cosas muy interesantes de su pasado. "Ha de entender que no estaría bien que esto saliera a la luz, ¿me entiende no?", dijo la religiosa con un cierto toque de ironía. "Claro hermana, lo que usted diga". Le guiñé el ojo.
Claro que saldría a la luz. ¿Por qué si no me dijo que se fue del colegio a regañadientes en octavo de EGB por motivos extra-escolares? ¿?Acaso no quería que se conociese la verdadera cara de mi personaje? ¿A qué otro colegio se fue? ¿Por qué tantos cabos sueltos?
Aquella reunión daba mucho de sí. Lástima del tiempo. Deberíamos dejarlo para otra ocasión ya que la monja tenía asuntos que resolver. Quedamos en que concertaríamos otra entrevista más a fondo. No sé por qué, pensé que la cosa iría para largo.
Salí por la misma puerta por la que había entrado. Mi mano derecha acariciaba mi revólver por si acaso. Todavía no había salido de la boca del lobo. Mi sexto sentido parecía advertirme de que me estaban vigilando.
Mientras, mi compañera, la señorita Darko, hacía sus indagaciones por otro lado. Había localizado a pista de un club de montañismo en que aseguraban que conocían a la cantante. También tenía contactos con una academia de alemán en la que ella había estudiado. Pero había una cosa que se nos escapaba. Otra más. No dabamos con Maya Plisetskaya, una bailarina de ballet de amplio reconocimiento mundial y que había sido profesora suya. Tal vez ella podría llevarnos hasta nuestro objetivo. Pero, ¿quién nos llevaba hasta ella?
Una vez en casa, me senté delante del ordenador. Necesitaba buscar más información. Hasta que me llegó un mail. Una brizna de aire: Dear Mr. That's correct. M.M. made her debut at Hamburg State Opera on
7th February, 1998 as Zerlina. Kind regards, B.N.
Dramaturgie/Archiv
Hamburgische Staatsoper
Große Theaterstr. 34
D-20354 Hamburg

¡Test aprobado!

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Mañana: razón por la que vale mucho la pena ser acomodador del Liceu. Mañana: Gala de los Ondas. Intentaré enterarme de todos los cotilleos, dimes y diretes y tejemanejes posibles del maravilloso mundo del famoseo y del espectáculo. A ver si la inspiración me honra con su visita y os cuelgo un buen post.

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También para mañana: Episodio 2

*

Si es que ya lo decía el refrán: deja para mañana lo que no puedas hacer hoy debido a la gran cantidad de trabajos por hacer, gran cantidad de libros por leer y, principalmente, a la falta de inspiración necesaria para no demostrar que en realidad no tienes ni puta idea de escribir.

Shrek

En uno de sus libros, "Gramática de la fantasía", Gianni Rodari nos da ejemplos e ideas para poder escribir nuestras propias historias, nuestros propios cuentos. De sus fórmulas, unas radicaban en el "qué pasaría si" o en "el mundo visto del revés". A partir de ahí, nuestra imaginación tiene un buen punto de anclaje para poder empezar a soltarse.
Tal vez haya sido esa línea de salida la que hayan marcado los guionistas o creadores de Shrek. Bien podría imaginarse uno a Ted Elliott y Terry Rossio, artífices de las dos películas, leyendo los capítulos del libro e inspirándose en una de las directrices que Rodari sugiere seguir.
¿Qué pasaría si en vez de el Principe encantador, fuera el Ogro malvado quien se llevara a la princesa? ¿Qué pasaría si en vez de que los personajes más dulces y maravillosos de apariencia no fueran los que transmitieran los típicos valores de amor, paz, libertad y verdad, y fueran los personajes que siempre han sido recluidos en la oscuridad quienes nos los dieran?
En Shrek ocurre esto, y de ahí su éxito. Su originalidad y transgresión son sus principales bazas, en un mundo en el que cada vez más los tópicos y típicos se desmoronan. Abajo con la cursilada de las hadas madrinas, fuera con la pedantería "Disney", a la hoguera el prototipo de caballero galán y valiente y princesa obediente y sumisa.
Tal vez, en épocas pasadas, donde la mujer era el ejemplo ideal de sumisión y donde el hombre era quien manejaba la sociedad, películas como "La cenicienta" o "Blancanieves" cumplían una función transmisora en la sociedad. Pero los tiempos cambian, y los roles también. La mujer se libera, se declara independiente y válida por sí misma. Ocupa un peso específico en la vida. Ya no se sienta a la espera de su principe azul o de su caballero de la mesa redonda.
Es curioso, por otra parte, que el hombre metrosexual, que cada vez más tiende a salir del armario, ya no vea reflejado su papel en este tipo de películas. Gana fuerza la imagen de antihéore, de ser imperfecto, de hombre patoso y en camino a la sumisión frente a la mujer.
En dos días, he visto las dos partes. A cual mejor. En las dos el amor acaba triunfando siempre. Pero de manera diferente. De manera en que los feos, los marginados y los excluídos también pueden ser felices y comer perdices. Se acabó con el elitismo y el apartheid. Bienvenidos a la realidad. ¿Quién sabe? Tal vez. en un futuro, y a base de este tipo de películas, los papeles se cambien. ¿Será la mujer quien salve al hombre? ¿Serán ellas las que den el primer paso?

Je suis désolé...

Se me ha pegado esta construcción francesa que, simplemente, significa "lo siento". Me la pegó Nuno, un portugués que vino hace un par de semanas invitado por un amigo. Trabaja en Francia, odia a los franceses. "Te miran con cierta ironía, te dan una palmadita en la espalda y te dicen "Je suis désolé".
Como no, después de asimilar un concepto, te da la sensación de que te persigue a lo largo de la vida. O al menos durante un cierto tiempo después de haberlo hecho.
No puedes entrar en tal local, y miras al portero gruñón. Piensas que seguro que está diciendo para sí mismo -nunca he sabido si va junto o separado- el "Je suis désolé". Subes y bajas escaleras, pides tanda, haces cola, y la funcionaria de turno te dice que necesitas tal cosa o tal otra para poder atenderte. Le miras. Piensas en el "Je suis désolé". Pides un cambio y no hay manera de conseguirlo. "Je suis désolé". Pides información de tal o de cual, insistes que no es para uso personal, sino para uso académico. Te lo niegan, "Je suis désolé". Y así cuando pides fuego, cuando pides cambio, cuando pides apuntes, cuando pides que no te pongan una multa, cuando te despiden, cuando no te contratan, cuando no pueden venirte a buscar, cuando te suspenden, cuando se colan en la fila del pan, cuando te salpican en los pasos de cebra, cuando Castro te corrige, cuando te abandonan, cuando te ponen los cuernos, cuando Bush gana las elecciones, cuando tus niños no te hacen caso, cuando se equivocan al darte el cambio, cuando marca el rival, cuando pierdes el sorteo, cuando te toca vender programas...
Mon dieu, no c´est pas possible! Je suis désolé aussi! Yo sí que estoy désolé. Desolado, fastidiado, jorobado de recibir tantas palmaditas en la espalda. ¡Ya está bien! Utilicemos las cosas en su momento debido. Digamos lo siento cuando realmente es así, cuando realmente hay una razón de peso para decirlo.

*

Me encanta jugar con el traductor de Google
it enchants to me to play with the translator of google
il enchante à moi pour jouer avec le traducteur du google
incanta a me giocare con il traduttore di google
enchants a mim jogar com o tradutor do google
es verzaubert zu mir, mit dem Übersetzer von google zu spielen

...además, sabes que nunca te abandonará ni te dirá el "no eres tú, soy yo".

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Va el señor marqués, de apenas metro y medio, con su ropa elegante, su barriga pronunciada, su cabello bien peinado y su exquisitez exquisita y refinada. Lanza al suelo una parte del envoltorio de sus patatas y con gran disimulo, lo esconde bajo una silla con el pie. "Disculpe, ¿podría ser que el bocadillo no estuviera muy tostado? Al menos, que el jamón no lo esté mucho"
¡Anda niño, vete por ahí que te doy una torta! Y mientras, la madre hablando en la mesa con su amiga del alma. Y mientras yo en la barra, con el café hirviendo, tan feliz. Y mientras la camarera sonriendo y pensando lo mismo que yo. "Anda niño, vete por ahí..."

episodio 1

Pensé en ella. Trabajar en el teatro podría abrirme muchas puertas, realizar contactos, solicitar entrevistas, adquirir documentos, etc. Por otra parte, mi hermana había estudiado en el mismo colegio que ella, por lo que me ahorraba la búsqueda de un dato importante. A parte, podría utilizar sus contanctos para infiltrarme en el centro y poder sonsacar la mayor información posible. Las cosas deberían ir viento en popa a priori. El caso al que me enfrentaba no debía ser un obstáculo demasiado complicado de superar. Contaba con el apoyo de mi compañera, la señorita Darko, una mujer hecha y derecha, divina y encantadora, inocente de apariencia, pero rápida y mortal en las situaciones de alto riesgo y peligro.
No obstante las cosas se fueron torciendo. No encontraba datos significativos que me permitieran empezar a construir la casa por los cimientos. No sabía la fecha de su nacimiento, ni el lugar, ni su residencia. Sentado en mi despacho, iluminado por varios rayos de luz que atravesaban mi cortina veneciana y que delataban los restos humeantes de mis colillas mal apagadas, entré en un tiempo de reflexión a la búsqueda de posibles alternativas.
El señor A del Liceu había mostrado interés en ayudarme, pero no creía que se mostrara dispuesto a revelarme datos que no fueran estrictamente profesionales. Me equivoqué. Después de ganar su confianza, sentados en un oscuro pasillo del teatro, me miró con cara de complicidad y me susurró :"el pasado 15 de este mes cumplió 33 años". Después se levantó y se fue caminando con un movimiento sensual y provocativo, moviendo arriba y abajo sus caderas, hasta que la oscuridad se lo tragó. "Estás equivocado chico, pierdes el tiempo. A mi me gustan las mujeres con locura"-pensé.
Salí del lugar, un rato después. "Mmmm, es escorpio como yo. Ya tenemos algo en común". Me enfundé la gabardina, ajusté mi sombrero para conseguir un cierto toque de misterio, encendí un cigarro y me fui a casa. Ya podría contar con su partida de nacimiento, y quién sabe, a lo mejor eso me llevaría a otra pista interesante. El siguiente paso sería saber más cosas de su infancia, aunque me fuera la vida en ello. Mi superior quería resultados en dos semanas.
(Continuará...)

Estoy espeso. Y va para largo